Muchos corredores principiantes dejan esta afición por el cansancio que sufren al llegar a cierta distancia. Las piernas comienzan a arder y la respiración se hace cada vez, más y más complicada. La mayoría de ellos/as sienten como si se les fuera la vida en ello, por lo que deciden abandonar de la noche a la mañana. No debemos esperar correr 5 km por primera vez y terminar como una rosa. Todo objetivo, por pequeño que sea, requiere un esfuerzo (mayor o menor) y hoy te vamos a enseñar a conseguir una distancia mayor en carrera.
- Comprueba tu forma: cuando una máquina tiene algunas piezas rotas no funcionará. Pues lo mismo pasa con nuestro cuerpo. Una técnica o forma de carrera inapropiada te llevará irremediablemente hacia una o varias lesiones. Un dolor articular podría ser un indicativo para no comenzar tu entrenamiento. Chequea tu técnica de carrera, pues esto repercutirá negativamente en tu rendimiento y en las probabilidades de lesión fortuita.
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Corre más a menudo: como con todo, la práctica hace la perfección. No esperes correr como una gacela si solo te calzas las zapatillas dos veces en semana. Reparte tus entrenamientos a lo largo de toda la semana, corre distancias cortas de manera más frecuente, e intenta hacer entrenamientos de 2 o 3 km cinco veces en semana. Te sorprenderá la velocidad con la que comienzas a correr con mayor facilidad. Podrás conseguir tu velocidad máxima en carrera siguiendo algunos consejos.
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Progresivamente: una vez que tu respiración comienza a estabilizarse y adaptarse al ejercicio, tus músculos se fatigarán menos por la llegada a ellos de una mayor cantidad de oxígeno. Ese será el momento en el que puedas ampliar la distancia de carrera, no antes. Un consejo con el que debes quedarte: Nunca amplíes más del 10% la distancia de una semana a otra, por más preparado que te sientas. Con esto prevendrás, no solo alguna lesión por sobre entrenamiento, sino sentirte abrumado a nivel mental por el esfuerzo de más que habrás hecho.
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Intervalos: correr a mayor velocidad puede ser muy duro, aunque sabemos que va a incrementar nuestra fuerza muscular y la capacidad de nuestros pulmones. Todo esto nos llevará a una mejora sustancial de la capacidad cardiorrespiratoria global. Añade sprints de 10 segundos cada 5 minutos de carrera, y gradualmente hasta 30 segundos de sprints. En este sentido, podrías probar con las series triangulares para alcanzar el culmen en tu capacidad de resistencia.
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Ve a por las cuestas: correr cuesta arriba conlleva una técnica propia, y supone otra forma diferente de mejorar y desarrollar la fuerza tanto de piernas como de core, así como para conseguir una resistencia cardiovascular y respiratoria envidiable. Al principio, maldecirás a las cuestas, pero unas semanas más tarde y serán tus mejores amigas, pues habrán conseguido que hayas podido correr 1 km más que antes sin cansarte más.
Quizás estés ya poniendo en práctica estos consejos desde hace tiempo y no estés viendo los resultados. Eso podría ser indicativo de que no estás ejecutando bien algunos movimientos de carrera. Por ello, además de revisar tu técnica respiratoria en carrera, deberías tener muy en cuenta varios aspectos más para tener una técnica de carrera perfecta y que no repercuta negativamente en tu rendimiento y tu progreso.
Directo de la Fuente